
Seras la muchacha diferente,
a esta que la vida premio de libros y sonidos.
Te imagino con la mirada perdida en el jardín,
sosteniendo una taza entre los dedos
como en un comercial de café instantáneo.
Entonces llegas frente a mi,
un solo segundo me sonríes,
y no hay jardín,
café,
ni inviernos necesarios.
Tu sonrisa es toda primavera.