Wednesday, October 12, 2005




INSURRECION


El hombre
¡que solo!
y Dios no tiene cojones.¡Dios
ya no rompe nada!
Tiene
una papa en la boca: está mudo. Y te puedes
morir llorando.¡Pero
estás solo!
Si no te rascas
con la propia
mano
entumecida,
si no echas el corazón y dices: “Carajo,
soy un hombre”, y entregas
a tu hermano un fémur,
un fusil,
un cuchillo para asaltar juntos el cuartel más cercano;
si te dejas
llevar de la jeta por los bulevares
como un ángel con los huevos cortados,
no pretendas
ser distinto
a este mono caliente
colgando de su jaula en el invierno de la vida;
y que observa
con el cráneo aplastado,
como desciende la lluvia, cómo
cae el maní sobre su rostro de pordiosero,
esperando
que nazca
de él un día
el HOMBRE que tú
miserablemente
traicionas.


Mahfud Massis, chileno.

8 comments:

garganta de lata said...

no se si será porque estoy leyendo temprano o este poema está esquisitamente violento.
A todos les pega en los cachos
a mi me toco eso de agarrarte de la jeta
o algo así

[Matilda...] said...

Siempre estamos todos solos.
Eso es terrible

FuriosaCanifru said...

Guaaaaaaaaaaa, me encantó la foto para ilustrar el poema!!!

FuriosaCanifru said...
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GALO said...

Huenazo, que más se puede decir.
Bacán pulento tal vez.

Que bueno que publiques estos autores que si no fuera por que estan acá no leería nunca.

Huena, again.

quid·pro·nihilo said...

messenger.

Cazador Oculto said...

????

dioshamuertoyyono said...

DARSE CUENTA DE LA TRAICION A UNO MISMO JODE MUCHO.